//

viernes, 20 de marzo de 2026

Dos programas, una nación: Martí y Fidel en diálogo emancipador

El Manifiesto de Montecristi y La Historia Me Absolverá son documentos programáticos de la Lucha del pueblo cubano para alcanzar su verdadera independencia...

Arlettys Carballo Pérez en Exclusivo 20/03/2026
0 comentarios
La historia me absolverá, libro
La historia me absolverá

José Martí vivió por Cuba y para Cuba, toda su vida preparando no solo la Revolución Cubana, sino la completa independencia de Cuba, que para él consistía en separar la isla de España, por esto estudia la sociedad esclavista cubana y sobre las causas del fracaso de la Guerra Grande. Prepara lo que él llama la Guerra Necesaria, decía Martí:

“Porque nuestra espada no nos la quito nadie de la mano sino que la dejamos caer nosotros mismos.” 

En estas palabras se encierra la situación de indisciplina, regionalismo, falta de unidad, caudillismo que existía entre las tropas mambisas. Ante esta realidad organiza la continuidad de la lucha iniciada por Céspedes: unifica los pinos viejos con los nuevos, es decir los viejos jefes del Ejercito Libertador Mambí con las nuevas fuerzas revolucionarias; funda junto a Carlos Baliño y otros cubanos que se encontraban en los Estados Unidos el Partido Revolucionario Cubano como instrumento político necesario para la unidad revolucionaria; firma  junto a Gómez el Manifiesto de Montecristi, programa de la Revolución de 1895 para cumplir el objetivo de alcanzar la verdadera independencia fundar una República Democrática Con Todos y Para el Bien de Todos.  

El legado martiano germinó en los jóvenes de las primeras décadas del siglo XX que primero fueron martianos y revolucionarios antes de ser marxistas. Fue la generación de Mella, Villena, Marinello y Guiteras, conectados simbólicamente a Martí por Baliño quienes por una causa esencialmente ética buscaron referentes y encontraron el ideario martiano para hacer realidad sus empeños de justicia y sus luchas.

Comenzaba la segunda mitad del siglo XX, la existencia de una República llena de oprobio nacional y subordinación política, económica y cultural a Estados Unidos. Martí despertó en Fidel sentimientos muy profundos, reconoce que después de la paz del Zanjón el Maestro se convierte en el teórico de las ideas revolucionarias que era un gran pensador, observador, conocedor de los factores que provocaron el fracaso de la Guerra Grande, lo que le permitió analizar sus causas y dedicarse a preparar la nueva guerra. Siempre fue imprescindible para el Comandante ahondar en el pensamiento martiano manantial de sabiduría política, revolucionaria y humana, aseguraba que no solo llevaba las doctrinas del Maestro cuando el Asalto al Moncada, sino en cada acción del presidio, el exilio y la guerra en la Sierra Maestra. 

Un grupo de hombres respondieron por un impulso martiano y se decidieron a cambiar el estado de injusticia imperante. La Generación del Centenario hizo resucitar a Martí. Después de cien años compartían las ideas del Apóstol. Las acciones del 26 de julio de 1953 en Santiago de Cuba y Bayamo  iniciaron una nueva fase de la lucha revolucionaria del pueblo cubano quedando trazada la acción armada como método de lucha.

En el Manifiesto de Montecristi documento programático de la Revolución de 1895, Martí declara la continuidad de la guerra iniciada por Céspedes en 1868 en el Ingenio Demajagua en la mañana del Diez de Octubre y expresa la siguiente idea: La revolución de independencia, iniciada en Yara después de preparación gloriosa y cruenta, ha entrado en Cuba en un nuevo período de guerra, en virtud del orden y acuerdos del Partido Revolucionario en el extranjero y en la Isla…” continua y nos dice, La guerra no es, en el concepto sereno de los que aún hoy la representan, y de la revolución pública y responsable que los eligió el insano triunfo de un partido cubano sobre otro, o la humillación siquiera de un grupo equivocado de cubanos; sino la demostración solemne de la voluntad de un país harto probado en la guerra anterior  para lanzarse a la ligera, en un conflicto solo terminable  por victoria o el sepulcro...

Refiriéndose al pueblo y la guerra afirma Cuba vuelve  a la guerra con un pueblo democrático y culto conocedor celoso de su derecho y del ajeno… "Un pueblo libre en el trabajo abierto a todos sustituirá al pueblo avergonzado donde el bienestar solo se obtiene solo a cambio de la complicidad  expresa o tácita de la tiranía que lo desangra o corrompen".

Del odio hacia la raza negra por los españoles dice la revolución con su carga de mártires y de guerreros, desmiente indignada, la tacha de amenazas a la raza negra: "Cubanos hay ya en Cuba de uno y otro color olvidados para siempre con la guerra emancipadora y el trabajo donde unidos se gradúan del odio en que los pudo dividir la esclavitud..."

A las fuerzas españolas le afirma “los cubanos empezamos la guerra, y los cubanos y españoles la terminaremos. No nos maltraten y no se le maltratará. Respeten y se le respetará. Al acero responde el acero, y la amistad a la amistad” …  

Reconoce la existencia de un solo partido cuando expresa “Solo es lícito el PRC”…

De los deberes de la revolución aborda las siguientes ideas  ordenar la revolución del decoro, el sacrificio y la cultura de modo que  no  quede el decoro de un solo hombre lastimado, ni el sacrificio parezca inútil a un solo cubano, ni la revolución inferior a la cultura de un país…sino el profundo conocimiento de la labor del hombre en el recate y sostén de su dignidad.

¿Qué significaba la guerra en Cuba para el mundo y en específico los pueblos de América Latina?

La guerra de independencia de Cuba nudo de haz de islas donde se ha de cruzar, en pocos años el comercio de los continentes, es suceso de gran alcance humano, y servicio oportuno que el heroísmo juicioso de las Antillas  presta a la firmeza y trato justo de las naciones americanas y al equilibrio aún vacilante del mundo.   

Las acciones armadas del 26 de julio de 1953 en Santiago de Cuba y Bayamo iniciaron una nueva fase de la lucha revolucionaria. Los crímenes realizados por la tiranía después de los acontecimientos del 26 de julio de 1953, provocaron la repulsa enérgica de la opinión pública, la ola de propuesta popular obligó al régimen detener la matanza e iniciar un proceso judicial en el Tribunal de Urgencia de Santiago de Cuba conocido como la causa treinta siete donde fueron procesados casi doscientas personas. De los encausados solo treinta estaban implicados en los hechos, iniciándose el 21 de septiembre de 1953 el juicio más importante de la historia republicana en Cuba, que concluye el 16 de octubre de 1953 en una pequeña salita de la Escuela de Enfermeras del Hospital Civil, en Santiago de Cuba donde fue juzgado Fidel Castro Ruz, momento donde el líder revolucionario pronuncia su  alegato de autodefensa “La Historia me Absolverá” ,que desde entonces se convirtió en el programa político del nuevo movimiento revolucionario.

Fidel mostró el carácter ilegal, inmoral, reaccionario y artero del cuartelazo el 10 de marzo de 1952. Analiza la grave situación socioeconómica y política que vive la nación declarando los  seis problemas de la sociedad cubana: la tierra, la industrialización, la vivienda, la enseñanza, la salubridad, el desempleo. Además enuncia las leyes que se pondría en práctica al triunfar la revolución  que darán solución a estos problemas: La primera ley devolvería al pueblo la soberanía y proclamaba la constitución de 1940 como la verdadera ley suprema,. La segunda ley concedía la propiedad inembargable e intransferible de la tierra a los colonos y dueños que ocupasen parcelas de cinco o menos caballerías de tierra. La tercera ley otorgaba a los obreros y empleados el derecho de participar del treinta por ciento de las utilidades en las industrias. La cuarta ley concedía a todos los colonos el derecho a participar del cincuenta y cinco por ciento del rendimiento de la caña. La quinta ley ordenaba la confiscación de los bienes de los malversadores.

Otras leyes y medidas se pondrían en práctica la industrialización ,cooperativización, resolver el problema de la vivienda  con la rebaja de alquileres y la construcción de nuevas viviendas, electrificación del país, reforma integral de la enseñanza. Otro elemento importante en el alegato está en la definición de pueblo dada por el joven abogado Fidel Castro: Entendemos por pueblo cuando hablamos de lucha  la gran masa irredenta, a la que todos ofrecen y a las que todos engañan y traicionan… los seiscientos mil cubanos que están sin trabajo… los quinientos mil obreros del campo que habitan en los bohíos miserables  que no tienen una pulgada de tierra para sembrar… los cuatrocientos mil obreros industriales y braceros cuyos retiros están defalcados …los cien mil agricultores pequeños que viven y mueren trabajando una tierra que no es suya… los treinta mil maestros y profesores tan abnegados ,sacrificados que tan mal le pagan… los veinte mil pequeños comerciantes arruinados por la crisis…los diez mil profesionales jóvenes médicos, abogados, periodistas, pedagogos que salen de las aulas deseosos de luchar y llenos de esperanza para encontrarse en un callejón sin salida … a ese pueblo no le íbamos a decir: Te vamos a dar sino: ¡Aquí tienes, lucha ahora con todas tus fuerzas para que sea tuya la libertad y la felicidad!.   

El alegato de autodefensa pronunciado por Fidel tiene una proyección latinoamericanista e internacionalista cuando expresa “Se declara además que la política cubana en América sería de estrecha solidaridad con los pueblos democráticos del continente encontrarían en la patria de Martí asilo generoso, hermandad y pan”.

Reflexionar en torno al documento es preguntarnos: ¿Qué lo hace convertirse en programa político del movimiento revolucionario? El mismo analiza la situación económica, social y política que constituyen las condiciones objetivas, propone la lucha armada que impulsa medidas y leyes revolucionarias que constituyen los objetivos de lucha, define pueblo que es la vanguardia política y  que constituye las condiciones subjetivas, es el Programa Político de la  Revolución Cubana con un carácter  democrático popular, antiimperialista y de liberación nacional  con fundamentos ideológicos e históricos basados en el  Ideario Martiano y el Marxismo -Leninismo.  ¿Cuáles son los puntos coincidentes entre el Manifiesto de Montecristi y La Historia me Absolverá?.

En ambos se declara la continuidad de la Revolución Cubana iniciada por Carlos Manuel de Céspedes en Demajagua, son programas de lucha revolucionaria  del pueblo cubano que contienen las causas y objetivos por los que se  lucha, se describe la situación económica, política y social de Cuba en cada uno de los períodos que le corresponde, proponen la lucha armada para alcanzar la independencia, tienen bien definido que es el pueblo y los beneficios para este pueblo al lograr la verdadera independencia, se pronuncian por el latinoamericanismo, la solidaridad y el internacionalismo entre los pueblos.

Después de analizados los documentos históricos, El Manifiesto de Montecristi y la Historia me Absolverá y de identificar sus puntos coincidentes podemos afirmar que José Martí fue sin duda quien impulsó y organizó la continuidad de la guerra de liberación del pueblo de Cuba contra el colonialismo español para el logro de la verdadera independencia  y la creación de una República Democrática con todos y para el bien de todos.

Fidel Castro ante el fracaso del modelo deseado por Martí durante la República Neocolonial resucita el pensamiento martiano junto a los Jóvenes del Centenario iniciando la nueva etapa de lucha del pueblo cubano alcanzando la independencia el Primero de enero de 1959 , haciéndose realidad los sueños de justicia de Martí y Fidel. El Manifiesto de Montecristi y La Historia Me Absolverá son documentos programáticos de la Lucha del pueblo cubano para alcanzar su verdadera independencia.


Compartir

Arlettys Carballo Pérez

Profesora Instructora de la Universidad de Oriente, Santiago de Cuba (Cuba) Licenciada en Educación, Especialidad Marxismo Leninismo e Historia, trabajadora del Departamento de Extensión Universitaria y docente del Departamento de Marxismo e Historia.


Deja tu comentario

Condición de protección de datos