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miércoles, 12 de agosto de 2026

Cuando el ballet se defiende desde la pasión.

El arte cubano seguirá viviendo y se seguirá bailando con pasión...

Adrián Juan Espinosa en Exclusivo 11/08/2026
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Cuando el ballet se defiende desde la pasión.
Cuando el ballet se defiende desde la pasión. (Adrián Juan Espinosa / Cubahora)

Estaba haciendo memoria sobre algún contexto que el arte no haya logrado vencer. Ni haciendo mi mejor esfuerzo logré esa respuesta. Lo decía porque el escenario que se vive hoy en Cuba es tan complejo, que hasta promover el buen arte parecería cosa de locos. Pero la Cátedra de Danza del Ballet Nacional de Cuba no creyó en obstáculos y logró realizar el Taller Internacional de Ballet, que tuvo dificultades de todo tipo, pero que el tesón y persistencia de los profesores y participantes fue más fuerte.

Me comentaba la Maestra Mercedes Beltrán, Coordinadora artística y pedagógica del Taller, que más de un centenar de estudiantes participaron, que llegaron de algunas provincias del país y otras nacionalidades, sorteando grandes dificultades en la transportación y otros gastos importantes. Sin embargo, la sede del Ballet Nacional de Cuba no se rindió, abrió sus salones, aunque faltara hasta la electricidad y realizaron el evento.

Los retos no terminaron con las sesiones teóricas. La Gala de Clausura en el Teatro Nacional de Cuba fue otro gran reto y que hubo que sortear en tiempo real. Empecemos por una nueva caída del servicio eléctrico en el occidente, que impidió la normal realización de los ensayos. Al momento del espectáculo, una avería externa al Teatro solo daba servicio eléctrico a las luces de trabajo. No había audio ni las luces de espectáculos. Entonces se trajo una bocina portátil y de Gala Clausura, se pasó a Presentación Abierta.

Pero eso no fue todo. La fase eléctrica también colapsó. Nos quedamos a oscuras y casi sin carga en la bocina. Pero el público excelente empezó a ovacionar a los bailarines y mucho encendieron sus teléfonos en un intento de iluminar algo el escenario. Sin embargo, no era posible continuar en esas condiciones y nos fuimos al lobby de la Sala Avellaneda, donde se bailó hasta que ya la bocina no pudo más.

A los que me leen, puedo asegurarles que el público estaba muy emocionado, al ver tanto derroche de sacrificio y respeto al ballet para hacer el arte bonito hasta las últimas consecuencias. Un aplauso cerrado y fuerte recibieron los abnegados profesores y participantes del Taller. Yo me quedo con el orgullo de que este pueblo sigue teniendo estirpe mambisa de no rendirse jamás ante las dificultades, que tuvo en Alicia Alonso una experiencia de defensa cuando nos quisieron quitar el ballet, antes del triunfo revolucionario, y que ese ímpetu ha sido transmitido a las nuevas generaciones. Entonces aquí está este puñado de fotos, como evidencia de la osadía que el Ballet Nacional de Cuba le planta a los obstáculos y bloqueos, para decir que el arte cubano seguirá viviendo y se seguirá bailando con pasión.

Cuando el ballet se defiende desde la pasión. Cuando el ballet se defiende desde la pasión. Cuando el ballet se defiende desde la pasión. Cuando el ballet se defiende desde la pasión. Cuando el ballet se defiende desde la pasión. Cuando el ballet se defiende desde la pasión. Cuando el ballet se defiende desde la pasión. Cuando el ballet se defiende desde la pasión. Cuando el ballet se defiende desde la pasión. Cuando el ballet se defiende desde la pasión. Cuando el ballet se defiende desde la pasión. Cuando el ballet se defiende desde la pasión. Cuando el ballet se defiende desde la pasión. Cuando el ballet se defiende desde la pasión. Cuando el ballet se defiende desde la pasión. Cuando el ballet se defiende desde la pasión. Cuando el ballet se defiende desde la pasión. Cuando el ballet se defiende desde la pasión. Cuando el ballet se defiende desde la pasión.

 

 


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Adrián Juan Espinosa


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